En el monte el tiempo cambia y tú también: subiendo sudas, en la cima te quedas frío en dos minutos y, si se pone a llover, todo lo demás da igual. Por eso en montaña no se lleva una prenda muy gorda, sino varias finas que se ponen y se quitan. Es lo que se llama sistema de tres capas. Te lo explicamos sin jerga y con ejemplos de prendas que tenemos.
La idea, en pocas palabras
Cada capa tiene un trabajo distinto:
- Primera capa o capa base: va pegada a la piel y aleja el sudor.
- Segunda capa o aislante: guarda el calor del cuerpo.
- Tercera capa o capa exterior: para el agua y el viento.
La gracia está en combinarlas. No las llevas siempre las tres puestas: vas quitando y poniendo según el esfuerzo y el tiempo que haga. Una prenda que lo hace todo a la vez suele hacerlo peor que tres que se reparten el trabajo.
Primera capa: la que toca la piel
Su trabajo es que el sudor no se quede pegado a tu piel. Una camiseta empapada, cuando paras, enfría muchísimo. Por eso en montaña se evita el algodón, que absorbe el agua y tarda en secarse, y se usan lana merino o tejidos sintéticos.
Un ejemplo es la camiseta Kelpa Merino 150 de manga larga: 100 % lana merino de 150 g/m², que regula la temperatura y no coge olor. Pesa 190 g en talla M y tiene costuras planas. Su ajuste es ceñido, porque una primera capa tiene que estar en contacto con la piel para hacer su trabajo.
La lana merino pide algo de cuidado. Según su ficha, se lava a máquina a 30 °C en programa de lana, sin suavizante, y se seca en plano.
Si prefieres algo sintético y de manga corta para el verano, la camiseta técnica Haitzarte Dry es de poliéster reciclado de 130 g/m², seca rápido y lleva tratamiento antiolor.
Segunda capa: el aislante
El aislante atrapa aire caliente alrededor del cuerpo. Hay muchas formas de hacerlo; las más habituales son el forro polar, el plumón y el relleno sintético.
Forro polar
Es la segunda capa de toda la vida. Su ficha lo resume en tres palabras: sencillo, cálido y duradero. El forro polar Haitzarte Classic 200 es el de la casa: 200 g/m², 100 % poliéster reciclado, cremallera entera y dos bolsillos de mano con cremallera. Pesa 430 g en talla M y se lava a máquina a 30 °C.
Lo que tienes que saber: no corta el viento. Con aire, necesitas algo encima.
Plumífero
El plumón es lo que más abriga para lo poco que pesa, y se comprime mucho. El plumífero Kelpa Hegoa 800 lleva plumón de oca 90/10 con un poder de relleno de 800 cuin: 140 g de relleno en una prenda que pesa 340 g, las dos cifras en talla L. Se guarda en su bolsa de transporte, que viene incluida.
Su ficha dice para qué es: paradas, refugio y frío seco. El tejido exterior lleva un tratamiento repelente al agua, pero no es impermeable: con lluvia, lleva una chaqueta impermeable encima.
¿Pluma o sintético?
El plumón pierde capacidad de abrigo cuando se moja. El relleno sintético abriga algo menos para su peso, pero sigue abrigando con humedad. Por ejemplo, la chaqueta aislante Kelpa Haize Hybrid, de relleno sintético, abriga aunque esté húmeda y tiene paneles elásticos para llevarla en movimiento. Para parar en una cima seca, pluma; para moverte con humedad, sintético. Si dudas, pregunta en la tienda.
Tercera capa: la que para el agua y el viento
Es la chaqueta impermeable. Su trabajo es que no entre el agua de fuera y que salga parte del vapor del sudor. Un aviso que repetimos mucho: una chaqueta impermeable no abriga. Es una capa exterior, y el calor lo pone lo que llevas debajo.
Ejemplo: la chaqueta Kelpa Storm 3L, de hombre y de mujer. Lleva membrana Kelpa Shield de tres capas, costuras termoselladas, aberturas de ventilación bajo los brazos y capucha compatible con casco. Pesa 395 g en talla L de hombre y 350 g en talla M de mujer.
Dos números que verás en las fichas
- Columna de agua: cuánta presión de agua aguanta el tejido antes de dejarla pasar. Cuanto más alta, más impermeable. La Storm 3L tiene 20.000 mm.
- Transpirabilidad: cuánto vapor de sudor deja salir el tejido en un día por cada metro cuadrado. Cuanto más alta, menos condensación dentro. La Storm 3L tiene 15.000 g/m²/24 h.
Tres capas de chaqueta, no tres prendas
Aquí la palabra «capa» se usa para dos cosas, y es fácil liarse. Cuando una chaqueta dice «3L» o «tres capas», habla de cómo está hecho su tejido: el tejido exterior, la membrana y un forro interior unidos en una sola tela. No tiene nada que ver con el sistema de tres capas de este artículo, que va de cómo combinar prendas distintas.
Si no necesitas tanto, la Kelpa Breeze 2.5L es más ligera y plegable, para senderismo y ciudad, con 10.000 mm de columna de agua; su capucha no admite casco.
Cómo se combinan en un día de monte
Un día cualquiera de otoño podría ir así. Empiezas con la primera capa y el forro polar, porque a primera hora hace fresco. A los pocos minutos de subir ya te sobra el forro: lo guardas en la mochila antes de empezar a sudar. En la cima, con aire, te pones el aislante y la impermeable encima, aunque no llueva, porque corta el viento. Al bajar, vuelves a quitar.
La clave es adelantarse: quitarte ropa antes de empaparte de sudor y ponértela antes de quedarte frío. Si vas en grupo, avisa cuando pares a cambiarte: es un momento.
Errores que vemos a menudo
- Comprar la impermeable justa de talla. La Storm 3L tiene patronaje entallado: su ficha dice que, si vas a llevar un plumífero debajo, elijas una talla más. Pruébatela con lo que vayas a llevar debajo.
- Pensar que el plumífero es impermeable. El Hegoa 800 repele algo de agua, pero no es impermeable.
- Confiar en el forro polar con viento. El Classic 200 no corta el viento.
- Confundir softshell con impermeable. La softshell Kelpa Mendata corta el viento y repele el agua, pero su ficha es clara: aguanta lloviznas, no lluvia continua.
- Salir abrigado de más. Si al poco de empezar ya vas empapado, la primera capa no puede hacer su trabajo.
Para las tallas de la ropa Kelpa y Haitzarte, tienes la tabla de contornos en la guía de tallas. Y si quieres que te ayudemos a montar tu combinación con lo que ya tienes en casa, pásate por la tienda.




